No todos los regresos son triunfales, pero son regresos al fin y al cabo. No sé de qué tipo será éste, pero sí creo necesario regresar a esto. No porque mi público lo pida (ja! con suerte mis padres y hermana se acuerdan de mí), sino porque me hace falta. Así de simple. Sin más ni menos.
Y claro, debía elegir una fecha en que todos miramos el calendario y nos replanteamos la vida. Analizamos cada una de las actuaciones de los 365 días anteriores y, si viene al caso, nos arrepentimos de algunas y otras nos sacan un buen par de carcajadas.
Veamos. En general, los días que fueron parte de mi último año estuvieron relativamente bien. En una escala del 1 al 7, les pondría un 6. Arriesgo sonar cursi, pero fue un año de full crecimiento que comenzó en el nido, en casa con la familia y los antiguos amigos, con esos que aún recuerdan las fogatas del colegio y las primeras borracheras que nos mandamos.
Claramente, era necesario que esta fecha del año pasado fuera en casa. Venía recién dándome cuenta del estrepitoso golpe que había sufrido por seguir creyendo en las historias del príncipe azul en su corsé blanco. Por lo tanto, fue beneficioso sentir el cariño más puro y saber que-como en otras ocasiones- volvería a levantarme.
Y así fue, pero el renacer de las cenizas vino con un plus. Aparte de agregarle puntos al ranking de la fortaleza interior, le agregué una nueva forma de ver y tomarme las cosas (y eso sí se puede interpretar hasta de un punto de vista literal! Jajaja). Si bien mi vida no es un mar de calma, se acomoda bastante a una etapa piola… tranquila… con más planes, proyectos y sueños de los que ya tenía.
Y en eso estoy. Tratando de que se realicen, porque nada viene gratis en este mundo. Y hablando de gratuidad, me puse a pensar en regalos. Porque se supone vienen de agregado con el análisis de la fecha. Sí, lo sé, llámenme superficial pero… a quién no le gustan? Quién se rehúsa a hacer tira el lindo paquete que tanto le costó a otro armar? Jajaja… a nadie!!! No seamos cínicos!
Y si tuviese que pedir algunos o uno, claramente mi decisión iría por el lado profesional y familiar. Es raro saberme y estar consciente de que hoy en día, el “amor rosa” no forma parte de mis prioridades. Será madurez o que simplemente me estoy convirtiendo en un ser amargado? No…. Creo que en un ser más sabio, que tiene súper claro que el “amor” no paga ningún tipo de cuenta bancaria o de retail. Ahora entiendo cuando mi madre, con sabias palabras, me decía que la estabilidad económica es fundamental para cualquier tipo de relación por estos días.
Y no me llamen interesada! No! Porque, claramente, llega un momento en que has luchado tanto por conseguir lo que quieres que –obviamente- esperarás a alguien con las mismas fuerzas para que te acompañe. Por qué conformarse con menos, digo yo.
No pretendo tampoco aguar la “felicidad comercial” que significa el 14 de febrero, pero por favor… Despertemos! Nietzche tenía razón… ha muerto. Pero no creo que sea Dios, sino el Amor! Jajajajaja…. O, por lo menos, del tipo que nos contaban en los cuentos cuando éramos aún unas nenas.
En fin... seguiré tomando mi sagrado mocka de los martes. Y esperando que el ciclo que comienza sea mejor aún del que estoy despidiendo y que venga con algún que otro regalo. Y no hablo del año de la Rata, sino del día de mi cumpleaños….
La próxima semana les cuento cómo estuvo la celebración del 15 (por si acaso no lo sabían… jejejeje).
martes, 12 de febrero de 2008
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